Debe Ser el Tiempo

En este último periodo he tenido una serie de experiencias extrañas, yo diría inquietantes.
De joven, la escritura no era uno de mis fuertes. Odiaba escribir composiciones en la escuela, pero las cosas cambian, las épocas pasan y hoy la escritura es uno de mis placeres, además dispongo del tiempo necesario.
Los bien intencionados consejos de familiares y amigos, insistieron que debía abandonar los bolígrafos, argumentaban que no hay nada más cómodo que escribir con una computadora. Se obsesionaron tanto que al final lograron convencerme. Me dirigí entonces a una casa especializada. Ni bien traspuse la línea que separa el local de la vereda un jovencito muy sonriente se me acercó. Antes que dijera nada, lo puse en tema.
-“Ocaoca”… (En lenguaje juvenil significa dos veces el “ok”)
De inmediato miré hacia atrás para confirmar si lo que dijo, iba dirigido a mi persona, detrás mío no había nadie.
Se detuvo en una parte del salón plagadas de pantallas, de los más diversos tamaños, formas y colores, con cara de triunfador extendió la mano para presentarme toda esa montaña cibernética.
– Yo quería algo como para escribir- le dije, y para que perciba de que yo estaba al tanto con la tecnología agregué- Que tenga Word.
-Bueno… “Vofi” (vos fijate, lenguaje juvenil), lo que acaba de entrar el “Finde” (fin de semana).
. Yo me volví a dar vuelta para confirmar que seguía estando solo. Sin que se le borre la sonrisa de ganador de la olimpiada, agregó.
-Si hubieras venido hace unos años te hubiera ofrecido lo que la gente conoce como “PC”, que bien cubriría tus necesidades actuales, pero hoy por hoy son obsoletas, no solo por su tamaño sino que, por tecnología ya fueron superadas, ahora son más portables. Si viajás te la podés llevar encima sin ningún inconveniente. Otros te podrían recomendar una Netbook 7 TFT LCD Windows CE 6.0 con Wifi y 2 Gb con USB, que la podés cargar en una mochila o un portafolio.
-¡Qué interesante! La verdad me convenciste- dije
-NO…no…no – me dijo con gesto adusto – Lo que estás necesitando es nada más ni nada menos que una UMPC que representa un 70% de menor tamaño que la anterior, con pantalla Táctil y te olvidas de los periféricos, es por eso que te recomiendo la KOHJINSHA o la SR8KPO6A que son Dual Screen Laptop.
Mis ojos debieron adquirir un tamaño tan desorbitante que el vendedor se me quedó mirando y me dijo
-Impresionado ¿no?
– ¡Qué buena! – alcancé a balbucear…
-¿Cuál?- me preguntó intrigado.
-La SRK888NINJA– le respondí.
Cuando el vendedor algo desanimado se dio vuelta, con intención de mostrarme otro engendro, logré escabullirme entre un grupo de gente y rápido gané la calle. Me sentía mareado, traté en un momento de escuchar la conversación de gente que pasaba a mi lado, para identificar si hablaban mi mismo idioma. Me quedé tranquilo.
Con intensiones de aquietar mi espíritu, ingresé a una galería comercial, averigüé por una librería, me dijeron en la planta alta. Pregunté por la escalera mecánica ¡no había!
-No entiendo por qué ahora las escaleras las construyen cada vez más empinadas y además con los escalones cada vez más altos.
Algo agitado, con una pequeña gotita corriendo por mi frente y dos molestias: una en cada rodilla; llegué a la librería. Por las dudas compré varios bolígrafos y diez talonarios cuadriculados.
A la mañana siguiente ya me había olvidado de la bondades de la WKFUS….y no sé qué más. Me dediqué a disfrutar de uno de mis placeres diarios, desayunar y ojear el periódico de la mañana.
Lo que he venido notando desde hace un tiempo, es que están usando un tipo de letra más pequeño. Para poder leerlos no me queda otra que alejarlo más de mi, y en ocasiones tengo que ponerme bizco para poder descifrar lo que dicen. Considero ridículo pensar que una persona a mi edad esté necesitando anteojos.
Recordé que por la noche, estaba invitado a la casa de Mariana para festejar su cumpleaños. Me confirmó la presencia de algunas personas que hacía unos cuantos años no veía, algunos eran antiguos compañeros del secundario.
No es fácil comprarle un regalo a una mujer. Me pareció una buena idea un CD de música. Por lo tanto me fui de nuevo hasta la galería, que en la planta baja, había visto un negocio exclusivamente de música.
Le pedí al vendedor me asesorara, quería llevarle algo de actualidad. Como para ir orientándome el muchacho muy gentil me preguntó qué ritmo prefería.
-Y…este…no se… ¿del dos por cuatro?
-Si quiere quedar bien le puede llevar un CD de Rock Aborigen o Rock Acido, de lo contrario también podría ser Underground Americano, Soul Blues, Word Fusión, y si no le entusiasma el tema, puede ser que prefiera ritmos de Reggae Caribeños o Country Tradicional.
No pude decidirme o tal vez no le entendí muy bien, me estoy convenciendo de que ahora la gente, habla con voz tan baja que me cuesta comprender lo que dicen.
Consideré que con un buen ramo de flores iba a quedar como un duque.
Pasé por la florería y encargué el ramo que iba a retirar por la tardecita, camino a la casa de Mariana.
Como me sobraba algo de tiempo, me acerqué a la agencia de automotores donde trabaja un conocido mío. Como dispongo de algunos ahorros decidí entrar a ver si encontraba algo que me entusiasmara. El vendedor cuando me reconoció se acercó enseguida, me dio la mano y le comenté que me mostrara algo, que tenía intenciones de cambiar el coche.
-Magnífica decisión, como te conozco no te voy a engañar, lo que te mereces por tu edad, es este modelo.
-Ajá… ¿y qué tiene?- pregunté algo tímido escarmentado por las dos experiencias anteriores.
-¿Qué tiene…? Fijate bien…el Prisma tiene motor 1.8 litros, con 4 cilindros y 8V, alcanza una potencia máxima de 92 CP a 6000 RPM, cuenta con MP3 y entrada auxiliar USB y además con Bluetooth. Y no lo vas a poder creer, viene con control de crucero activo Stop&Go y transmisión automática Steptronic. Lo que sí y debo aclararte, que la Dirección Activa Integral es opcional.
En mi cabeza el descontrol hizo crisis, el nivel de confusión fue tal que las palabras se me caían solas de los labios…
-¿Pero no viene con pantalla táctil, LCD Windows con Country Tradicional o Soul Blues con frenos a disco?- Totalmente confundido, tomé la decisión de seguir con el Falcon, total hacía un año que le había hecho el motor a nuevo.
Como la tarde ya se estaba yendo decidí volver a casa. En el camino iba pensando que ropa ponerme. Todo un tema hoy por hoy. Juzgué que lo mejor sería el traje, en estos tiempos uno debe ser cuidadoso, el clima está muy pero muy raro, ahora los inviernos son más fríos que los de antes y en el verano ni te cuento, hace mucho más calor, sin mencionar las corrientes de aire que cada vez están más traicioneras.
Me bañé y silbando descolgué de la percha el pantalón y me los calcé, tuve que dejar de silbar, un pequeño problemita se presentó. Cuando con dificultad logré llevarlo a la cintura, los ganchitos que tenían que cerrar, ni siquiera pudieron saludarse. Pensé “con el cinturón lo disimulo”, y así fue, solo tenía que aguantar la respiración unos segundos y hundir el estómago, con satisfacción pude calzar el último agujerito del cinto, respiraba con alguna dificultad, pero ya se iba a normalizar.
Resolví para la ocasión estrenar los zapatos nuevos, hacía un tiempo que los tenía, en ese momento noté que me había desacostumbrado a usarlos con cordones, la preocupación volvió a mi cara, consideré que estaban a una distancia que me iba a resultar muy difícil de alcanzar, opté por anudarlos antes y luego calzarlos.
Llegué a la reunión, felicité a la cumpleañera ¡Qué boludo… me había olvidado de ir a buscar el ramo de flores! A Mariana no le importó.
Ya habían llegado varios de los compañeros del secundario. Algunos no los conocía, de otros tenía una leve sospecha, lo que pasa que todos estaban tan viejos y habían cambiado tanto que apenas los podía identificar. Uno de ellos cuando Mariana nos presentó, resultó que era Jorge ¡Jorge… amigazo, cuántas farras juntos!
– No te reconocí, estás más gordo- le dije
– Y si… son las comidas, son mucho más engordantes.
– ¿Te tomás un Fernet?- le pregunté – Te diste cuenta que el Fernet viene más aguado. ¡Todo ha cambiado Jorge!
-Si igual que las comidas viste, son más engordantes.
-Si ya me lo dijiste… ¡los tiempos cambian! ¿Te acordás cuando íbamos al bar y nos pedíamos una “Cuba Libre”? Después siempre nos enganchábamos alguna pendeja. Qué mujeriego eras Jorge.
-Y si… pero ahora he engordado mucho- me dijo- lo que pasa es que las comidas son…
-Ya, ya, ya… ¿Te tomas otro Fernet?- le volví a preguntar
– Viste que los Fernet están más…
-Si… ya lo dijiste antes- respondió Jorge
-Ah… ¿ya lo dije? No me acordaba.
¿Te acordás de María Rosa? Ese minón infernal- me preguntó mi amigo.
-Claro, como no me voy a acordar, si a todos se nos caía la baba por ella ¿Qué se habrá hecho de su vida?
– Fijate, está con el esposo, son los únicos que están bailando- me dijo.
-Yo no veo a nadie, debe estar bailando detrás de esa vieja gorda.
A la medianoche ya estaba en casa con algo de sueño, uno se va desacostumbrando a las trasnochadas.
Por la mañana mientras me afeitaba pensaba en el pobre Jorge, lo viejo que se veía. Al contemplarme con más atención en el espejo, vi con extrañeza mi amplia frente que insinuaba una progresiva calvicie, y comenté:
-Me parece que los espejos también cambiaron, debe ser el tipo de vidrio que usan.
En verdad soy un tipo de suerte, pero no hay duda que muchos de mis compañeros tienen una figura lamentable.
La cuestión de envejecer es todo un tema para gran parte de la gente. En lo personal a mi no me interesa mucho, pero reconozco que no hay cosa que deprima más, que contemplar el deterioro físico y mental, que padecen tantos de mis contemporáneos. Quizá es un proceso inevitable del tiempo. Algunos de estos cambios en algún momento terminaran por afectarme también a mí. ¡Si…alguna vez!

 

 

 

 


Posted 18 agosto, 2014 by admin in category Cuentos

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